Los perros de la guerra Era un ahullido cercano,con sabor a humedad y caos...

El tsunami de Japón está más que actual en nuestra conciencia,

en Venezuela vivimos un tsunami diariamente,

con la inseguridad política y social,

un sistema arcaico que somete al ciudadano, lo estupidiza,

lo aliena de toda realidad.

Estamos en una situación donde el tsunami lo llevamos por dentro,

los organismos del estado no funcionan, para nada,

nadie sabe ni da información en los organismos públicos,

hasta para hacer un modesto trámite se necesitan días o semanas,

la consigna de este caos es el "tiempo que vivimos", "ahora Venezuela es otra".

Sí, Japón, que es una potencia, está en un estado de shock luego del terremoto,

no logra dar información precisa,

no sabe qué hacer,

Japón está demolido en su esencia,

no sale de su asombro.

Pero lo terrible es que Venezuela está igual; pero sin tsunami en puerta,

sin terremoto, el caos es idéntico,

el estado no sabe qué hacer,

tiene el desastre incubado,

cada vez Latinoamérica recibe un golpe duro: el bombardeo a Libia

es grave para Venezuela, Libia es un páís de la OPEP,

de alguna manera a quien ONU bombardeó es a la OPEP,

a Venezuela, a su petróleo,

a su futuro,

y lo peor de todo es que el PSUV no se ha dado cuenta de la estrategia,

"no los han mandado a pensar", les cuesta mucho.

No se ve un grado de conciencia legítimo del pueblo y su juventud,

que se cose los labios buscando ansiosamente sus becas y beneficos.

Esta guerra en contra de Libia es en contra de la libertad del Continente,

es el comienzo de la expropiación de nuestros recursos energéticos,

La OPEP está herida de muerte,

esa es la estrategia, no es la seguridad de sus ciudadanos Libios lo que importa,

es su petróleo,

producir un caos en OPEP,

un derrumbe de los precios,

tomar control apresurado,

es un verdadero tsunami lo que realizan EEUU y sus aliados,

los perros de la guerra.